Existen algunas enfermedades y trastornos que surgen desde la infancia, e identificarlas es importante para poder tratarlas desde una edad temprana. Una de estas afecciones es la tartamudez, ¿cómo detectarla y tratarla desde pequeños?
¿Qué es la tartamudez?
Es un trastorno donde el habla se ve afectada, por lo que no hay una fluidez y continuidad. Las personas que tartamudean suelen repetir o prolongar una palabra o sílaba. Saben lo que quieren decir, pero tienen problemas para pronunciarlo.
La tartamudez suele comenzar en la niñez y puede continuar en la vida adulta si no es tratada. Puede llegar a afectar la vida cotidiana.
Algunos niños tienden a presentar tartamudez durante el aprendizaje del habla y es común que desaparezca después de un tiempo sin necesidad de tratamiento. Sin embargo, es importante diferenciarla de la tartamudez crónica, la cual también se presenta en la infancia y que sí puede continuar en la adultez, lo que puede afectar el autoestima de la persona y la forma de interactuar con otros.
Las causas de la tartamudez aún siguen investigándose, algunas de ellas son anomalías en el control motor del habla, así como cuestiones hereditarias y genéticas.
¿Cómo identificar la tartamudez?
La tartamudez se manifiesta a través de varios signos que pueden reconocerse en los niños pequeños:
- Dificultad para comenzar una palabra, frase u oración.
- Repetición de un sonido, sílaba o palabra.
- Prolongación de una palabra o un sonido dentro de una palabra.
- Tensión excesiva, rigidez o movimiento de la cara o la parte superior del cuerpo para pronunciar una palabra.
- Hablar le causa ansiedad.
Estas dificultades del habla pueden estar acompañadas de otros síntomas visibles:
- Parpadeo rápido.
- Temblor de los labios y la mandíbula.
- Tics faciales.
- Movimientos de cabeza.
- Puños cerrados.
Para identificar si la tartamudez en el niño es crónica y no pasajera, es importante identificar si perdura más de 6 meses, si se ha vuelto más frecuente, si ocurre acompañada de tensión muscular y si afecta su relación con otros o en la escuela.
¿Cómo tratarlo?
De acuerdo con la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición, la tartamudez crónica debe ser diagnosticada y atendida por un patólogo del habla o fonoaudiólogo.
Este especialista tratará la tartamudez a través de juegos y ejercicios para mejorar el habla, la respiración y combatir el estrés que el niño pueda experimentar.
Estos tratamientos llevan tiempo, y poco a poco, el niño podrá mejorar su comunicación, y a la vez, aumentar su autoestima y la seguridad en sí mismo.
Extraído del artículo: “Los tics faciales en la infancia son un síntoma silencioso de la tartamudez” de DANIELA FLORES